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EL PATRIMONIO INDUSTRIAL EN MÉXICO - 20 AÑOS DE ESTUDIO, RESCATE, REUTILIZACIÓN Y DIFUSIÓN -
Escriben Belem Oviedo Gámez* y Marco Antonio Hernández Badillo**

Los primeros pasos en el ámbito internacional

La Arqueología Industrial nace en Inglaterra, como una necesidad histórica, más como movimiento que como disciplina, en respuesta a un acelerado cambio tecnológico, que contradictoriamente, destruye con gran velocidad los testimonios de su desarrollo. Aun cuando encontramos la primera referencia a este movimiento en The Blackwell Encyclopedy of Industrial Archaeology, publicada en 1886 es hasta 1963 cuando aparece la primera obra especializada, escrita por Kennet Hudson, cuyo resultado fue un registro de sitios y monumentos industriales culminando con un catálogo nacional avalado por el Consejo para la Arqueología Británica (CBA), que a partir de 1965 se denomino Registro Nacional de Monumentos Industriales (NRIM), dependiendo del Centro para el Estudio de la Historia de la Tecnología, bajo la dirección del Dr. R. A. Buchanan.

En la década de los setenta el movimiento se extiende al resto del continente europeo, iniciando una seria organización. En 1973 se lleva a cabo el “Primer Congreso Internacional para la Conservación de los Monumentos Industriales”, en Ironbridge –cuna de la revolución industrial y de la arqueología industrial -, en 1975 se realiza el segundo en Bochum, Alemania.

El tercero celebrado en Estocolmo, Suecia, en 1978, se crea “The International Comittee for the Conservation of the Industrial Heritage” (TICCIH), como un organismo que tiene como objetivo promover la cooperación internacional en el campo de la preservación, conservación, localización, investigación, documentación y revalorización del patrimonio industrial, así como desarrollar la educación en estas materias.

En ese momento se aseguraba que el Patrimonio Industrial comprendía todos los restos físicos del pasado industrial (entornos, estructuras, edificios, equipamientos, productos, instalaciones y bienes muebles), así como toda la información relacionada con ello, tanto oral como escrita.

Con la creación de TICCIH al término de Arqueología Industrial se suma el de Patrimonio Industrial. El primero se “ha enfocado más hacia el trabajo de excavación, rescate, estudio y preservación de los restos materiales industriales, para dejar la definición de Patrimonio Industrial al contexto general, con mayor amplitud conceptual, refiriéndose tanto al aspecto académico, como al social, al económico y hasta el político”

México se suma al movimiento por la protección del patrimonio industrial

A partir de los años 70’s, la Arqueología Industrial se extenderá al resto del mundo; serán Francia, España, Suecia, Alemania, Bélgica, Italia, Austria, Suiza, Estados Unidos, Japón y Canadá, los que vayan uniéndose a un esfuerzo global. Tardíamente aparece el interés en América Latina, integrándose paulatinamente compañeros de Brasil, Argentina, Uruguay, México y Chile, a este movimiento internacional.

En 1995, durante la celebración del Primer Coloquio Latinoamericano sobre Conservación del Patrimonio Industrial, se creó el Comité Mexicano para la Conservación del Patrimonio Industrial (CMCPI), sección mexicana de TICCIH, organismo coadyuvante del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en materia de patrimonio industrial, y sección científica de patrimonio industrial de ICOMOS-México.

La formación de este Comité fue el resultado de la inquietud de investigadores y/o instituciones que durante años habían estado trabajando de manera aislada, sin tener conocimiento del trabajo llevado a cabo en otras entidades del país.

Este Comité tiene como objetivo localizar, inventariar, restaurar, conservar, investigar y difundir el patrimonio industrial, que comprende todos los restos del pasado industrial: archivos, productos, bienes muebles e inmuebles. Siendo su fin último lograr declaratorias que reconozcan a la cultura industrial como Monumentos y Zonas de Monumentos Históricos, de acuerdo a la ley del INAH.

Actualmente el CMCPI cuenta con un boletín “Arqueología Industrial” y con una página web: morgan.iia.unam.mx. A la fecha ha organizado tres encuentros nacionales. Como parte de las actividades se han publicado las Memorias del I y II Encuentros Nacionales.

En la ciudad de Cholula, Pue., organizó en 1995 el I Encuentro Latinoamericano y ha fungido como coorganizador del II y III encuentros, realizados en La Habana, Cuba (1998) y Santiago, Chile (2001). En este momento estamos trabajando en la organización del IV encuentro a celebrarse del 12 al 15 de julio del presente año en la Universidad de Lima, Perú.

Sin embargo la labor del Comité apenas inicia, se necesitan equipos de trabajo multidisciplinario. Aun cuando México es un país que tardíamente accede a la era industrial, posee un invaluable patrimonio que requiere ser valorizado para evitar su destrucción, como lo es la refinería de Azcapotzalco, en la capital del país, o la ex fábrica textil de La Constancia Mexicana en la ciudad de Puebla. Por ello nos da mucho gusto que ahora el Instituto de Investigaciones Estéticas de nuestra máxima casa de estudios se sume a esta iniciativa y hacemos votos para que este sea el primero de varios foros en torno a este invaluable patrimonio, consideramos que solo la suma de esfuerzos permitirá que avancemos en nuestra lucha por su conservación y revalorización.

Trabajos de estudio, rescate, reutilización y difusión del patrimonio industrial en México –algunos ejemplos-

Probablemente el primer libro relacionado con el tema, sea el publicado por el maestro Ramón Sánchez Flores en 1980, titulado Historia de la Tecnología y la Invención en México. A raíz de la obra de Sánchez Flores surgen otras relacionadas con este tema: La Arqueología de la Industria en México de Victoria Novelo, La industria textil en México de Alberto Soberanis, Arqueología Industrial en el Valle de Atlixco de Sánchez Flores, Vivienda para trabajadores textiles: Metepec, Pue. y El León, Pue. de Samuel Malpica, Entre la Tierra y El Aire de Marco Antonio Hernández, El origen de la industrialización en Puebla, de Mariano Torres, La Arqueología Industrial de Gigliola Carozzi, la Guía General del Archivo de la Compañía de Minas de Real del Monte y Pachuca coordinada por Belem Oviedo Gámez, El Patrimonio de la Industria Textil en Puebla de Leticia Gamboa. Arqueología Industrial, boletín del CMCPI,A.C. y las Memorias de los Encuentros Nacional para la Conservación del Patrimonio Industrial, por mencionar algunos.

FÁBRICA DE METEPEC
(foto atlixco.net.mx)

El primer trabajo documentado del rescate del Patrimonio Industrial Mexicano inició en la década de 1980, en los estados de Hidalgo y Puebla, en el centro del país, con la restauración de las Cajas –oficinas- de la Compañía Minera de San Rafael y el rescate del Archivo Histórico de la Compañía de Minas de Real del Monte y Pachuca que dieron origen al Archivo Histórico y Museo de Minería, A.C., en Hidalgo (1987). La restauración de la Fábrica Textil de Metepec, convertida en un Centro Vacacional del Instituto Mexicano del Seguro Social, que incluye al Ecomuseo de Metepec (1988) y la restauración de la Estación y Patios del Ferrocarril Mexicano que actualmente alberga al Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos (1988), ambos en el estado de Puebla.

A partir de entonces encontramos muchos ejemplos del rescate y reutilización del patrimonio industrial. Lamentablemente este interés por su reutilización no siempre va acompañado de una conciencia clara de la importancia que representan para el patrimonio industrial. No se respetan los criterios establecidos para la restauración de bienes considerados con valor histórico. Tal es el caso, de las haciendas de beneficio de Regla, en el estado de Hidalgo: San Miguel Regla fue transformada en un hotel desde 1963 y la Hacienda de Beneficio de Santa María Regla – una de las más impresionantes del país- en este momento esta siendo totalmente remodelada, sin ningún criterio, ni respeto al lugar, para convertirla en un hotel.

En la capital del país el Obraje de Panzacola, de finales del XVI o principios del XVII fue restaurado en 1991 para albergar la sede del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Manuel Altamirano, lo describe en Los Bandidos de Río Frío como “una fábrica de paño de muy mala calidad”. En este lugar, llamado también Quinta Posadas funcionó una escuela de ingenieros textiles.

La Real Fábrica de Puros y Cigarros de la Nueva España, construida entre 1773 y 1779, fue declarada como patrimonio histórico en 1931, y restaurada bajo la dirección del Arq. Abraham Zabludovsky para albergar la Biblioteca Pública de México.

El diseño del edificio “reflejó el espíritu de su época, representado por una clara distribución del espacio en torno a dos ejes ortogonales que delimitaban los patios de 40 x 40 mts., destinados al secado y selección de la hoja de tabaco, y cuatro patios más chicos que servían para descargar y almacenar el tabaco en las diferentes etapas de su elaboración”

El edificio sufrió varias alteraciones en su infraestructura, quizá las más fuertes se realizaron durante la época en que funciono como cuartel (1885), de ahí que se le conozca desde entonces como “La Ciudadela”. Por ello el proyecto elaborado para su restauración y adaptación como Biblioteca busco “recuperar la estructura original y eliminar las alteraciones producidas a lo largo de casi dos siglos, debido a los cambios de uso que dañaron el proyecto original”, así como “utilizar...las técnicas actuales, cuidando al mismo tiempo que las nuevas estructuras no tocaran las del edifico antiguo”

Actualmente la Biblioteca está integrada por una biblioteca general, una para invidentes y otra para niños, así como por una escuela de biblioteconomía. La luz natural que ilumina las salas de lectura, localizadas en los antiguos patios de la fábrica, es posible gracias a la colocación de una “estructura metálica en voladizo, totalmente separada del edificio antiguo, sostenida por un núcleo de cuatro columnas de hierro y cimentada con un cajón de concreto que no afecta la cimentación antigua.

La Casa de las Bombas de la Condesa fue restaurada entre 1986 y 1987 y adaptada para funcionar como la Casa de la Cultura de Tlalpan, a diferencia de la restauración de la Real Fábrica del Puros y Cigarros, en este caso no se busco respetar toda la estructura original, aquí los criterios se ciñeron a las restricciones establecidas como “la de no derribar árboles y la de retomar las perspectivas originales...fue intención fundamental que la gran portada de la antigua Casa de Bombas de la Condesa, proyectada por el ingeniero Pani, fuera emplazada de manera tal que tuviera las características originales de perspectiva, niveles, presencia, etc.”.

Si bien la Casa de la Cultura de Tlalpan es un espacio que alberga “tres naves”, con áreas de usos múltiples, biblioteca, salas de exposiciones, mezzanine y cafetería, así como talleres, sólo conserva la fachada de lo que fuera la Casa de Bombas de la Condesa, no existe nada que nos señale la función original del lugar.

Otro espacio industrial, rescatado y remodelado, sin la conciencia de que se trata de un verdadero patrimonio industrial es la fábrica de papel “Loreto y Peña Pobre” convertida en un Centro Comercial, y que conserva, como elementos de ornato, algunas máquinas en exhibición.

El Norte del país - Baja California, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas -

En el norte de México hay un interesante movimiento en torno a este singular patrimonio: en Baja California un grupo de personas se organizó y logró salvar de la destrucción las bodegas de tintos, más antiguas del país, convertidas ahora en una Sala de Conciertos. Actualmente trabajan para proteger y conservar la estación del ferrocarril de Tecate.

En el Estado de Coahuila, se ha establecido el Museo del Vino en Parras y el Museo Nacional del Carbón, este último se encuentra en la única región carbonífera del país, cuya explotación de carbón de hulla inició a finales del siglo XIX, incentivado por la llegada del Ferrocarril Internacional Mexicano. Poco a poco empezaron a surgir pueblos como Sabinas, San Felipe, El Hondo, Barroterán, Nueva Rosita, Palaú y Agujita, en donde se encuentra el museo.

En 1995, en la población de Agujita, un grupo de personas solicitaron el apoyo de las autoridades locales y gubernamentales para que intervinieran ante los directivos de Industrial Minera México, S.A. de C.V. con la idea de que les donará “La Casa de Piedra”; edificio construido en 1918. El objetivo era restaurarlo y acondicionarlo para instalar “un museo en el que se expongan y se den a conocer los aspectos relevantes sobre historia y los orígenes de la región carbonífera, y en el que se proporcione a los visitante información sobre los datos más importantes relativos al carbón de piedra o hulla, tales como su evolución orgánica, las diversas calidades del mismo, su utilidad y los diversos procedimientos empleados para su explotación”.

Ese mismo año la empresa donó el inmueble y se constituyó un Patronato, iniciándose su remodelación y acondicionamiento. A partir de 1999, año de su inauguración, el Museo Nacional del Carbón queda conformado por las siguientes áreas temáticas: Origen geológico de la región carbonífera, El carbón y su clasificación, El descubrimiento del carbón coahuilense, El carbonero y su vida laboral y social, La importancia del carbón en la siderurgia y la electricidad, La minería del carbón en la actualidad y Expectativas del carbón.

El trabajo del museo se ha extendido a toda la región carbonífera. Se rescataron tres pequeñas locomotoras de vapor; dos de ellas se encuentran en las instalaciones de la feria de Sabinas y una ha sido regresada a la Esperanza, lugar en donde trabajo arrastrando los carros de carbón a los hornos de coque, en 1921. En este momento están tratando de conseguir apoyo para la restauración del símbolo industrial más importante del pueblo de Nueva Rosita: una chimenea de 150 metros de altura, construida en 1932, para extraer los humos tóxicos de la fundidora de zinc, plomo y ácido sulfúrico.

Monterrey es quizá, la ciudad en donde más ejemplos encontramos de reutilización del patrimonio industrial, de hecho Nuevo León es el único estado que por decreto cuenta con un Museo de Sitio de Arqueología Industrial, localizado en Parque Fundidora Monterrey. Una vieja destilería de cerveza es en la actualidad un restauran.

Las instalaciones de lo que fuera la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, es hoy la sede del Parque Fundidora, Museo de Sitio de Arqueología Industrial, que desde el año 2000 es considerado como Museo de Sitio, por un decreto del gobierno estatal Dentro de él se encuentra la Cineteca-Fototeca Nuevo León, el Centro de las Artes (Pinacoteca), el Pabellón SINTRAM, el Centro de Desarrollo Artístico Alfonso Reyes y el Auditorio Carlos Prieto y se tiene proyectado instalar el Museo del Archivo y el Museo Virtual de la Industria.

En esta ciudad el antiguo Almacén de Productos Terminados, de la Vidriera Monterrey, S.A., fue restaurado y acondicionado para instalar en él, al Museo del Vidrio, que tiene como objetivo: “Difundir y rescatar una de las grandes invenciones de la humanidad a través del arte, ciencia y tecnología”. En su planta baja se encuentra una explicación de la labor arqueológica del vidrio colonial hasta los diferentes recipientes de las pulquerías de fines del XIX. En sus diversas salas se adentra al conocimiento de las manifestaciones del arte popular, se encuentra una reproducción de “La Nacional”, botica mexicana de mediados del siglo XIX y una ambientación de la Casa Pelladini, los vitralistas más famosos de México. En el ático hay una colección de obras modernas de arte en vidrio.

El Blanqueo

En Tampico, Tamaulipas, encontramos uno de los más bellos ejemplos de la arquitectura industrial del siglo XIX: La Aduana, construido entre 1896 y 1989. La utilización de elementos prefabricados de fierro fundido y tabique, ha permitido que al paso de los años tenga un aceptable estado de conservación. Si bien el edificio a logrado sortear con éxito las condiciones ambientales no ha tenido la misma suerte con la intervención del hombre. En 1972 fue remodelado sin tomar en cuenta su valor arquitectónico.

Afortunadamente, una segunda intervención entre 1991 y 1992 busco restituirle su estructura original. El trabajo fue coordinado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Arq. Alfonso Govela. Se realizó una investigación histórica del inmueble, levantamientos fotográficos y topográficos, se dibujaron planos. Con esta información se proyectó la restauración que comprendió la limpieza de la fachada original, la restauración de las columnas y barandales de fierro forjado y de toda la herrería, ventanería y puertas originales. Sustitución de pisos de mosaico por pisos de granito, de plafones y duelas de madera. Se diseñaron “las redes de instalaciones hidrosanitarias, eléctricas y de aire acondicionado” respetando el estilo del edificio.

Después de su restauración La Aduana conserva su función original. En la primera planta se encuentran las bodegas, almacenes y oficinas, la segunda está circundada por un corredor que recorre tres de los cuatro lados “y que le confiere al edificio una imagen bella con sus columnas y barandales de fierro forjado, proporcionando una muy inteligente protección climática y permite un flujo excelente de las personas que acuden a trata asuntos”

En Fresnillo, Zacatecas, se encuentra un edificio neoclásico del siglo XIX, que originalmente albergó a la Escuela de Minería. Su conservación, en general en buen estado, se debe en buena medida a que nunca ha estado abandonado. Después de ser la primera escuela de minería del estado, se convierte sucesivamente en sede de la Partida Militar, en Hospicio, en Plaza se Toros y finalmente en El Agora José González Echeverría, que alberga un museo industrial y seis museos dedicados a fresnillenses que se han destacado en el mundo de la cultura:

Museo Manuel M. Ponce. dedicado a uno de los más célebres músicos mexicanos, quién naciera en Fresnillo, Zac., el 8 de diciembre de 1882. Además de fotografías, partituras musicales, cuadros y mobiliario, se encuentran dos pianos y una sinfonola que pertenecieron al Mtro. Ponce. Entre sus obras destaca “Estrellita”.
Museo Francisco Goytia . Pintor, en 1958 el Congreso de Estado de Zacatecas lo nombra “Benemérito del Estado”
Museo Tomás Méndez. Uno de los tres mejores compositores de música folclórica y popular mexicana, autor de canciones como Cucurrucucu Paloma y Paloma Negra.
Museo Daniel Peralta. Pintor, escultor, músico, poeta y luchador. Fue el fundador de la Escuela de Bellas Artes “Francisco Goytia”.
Museo Pedro Valtierra, fotógrafo. Entre sus trabajos destacan los realizados como corresponsal de la Guerra Civil de Nicaragua, así como los de El Salvador, Honduras, Guatemala, Panamá, Costa Rica, Colombia, Arabia Saudita, Cuba, Venezuela y Estados Unidos.
Museo Mateo Gallegos, reconocido como el principal muralista fresnillense. Entre sus murales destacan el de “El hombre, la ciencia y la técnica” –en el CBTis 138- y el de “Historia de la Minería” – en la Presidencia Municipal-

El museo industrial que se encuentra en El Ágora es el Museo de Minería “Napoleón Gómez Sada”, propiedad de la Compañía Minera Peñoles, S.A. El museo está integrado por seis salas en las que se exponen: “indumentaria, elementos de trabajo, documentos, piezas de mineralogía y testimonios que resaltan la importancia de la minería, dado que gran parte de los objetos han sido aportados por trabajadores mineros o personas involucradas en los procesos de transformación de la industria minera local”

Una de las piezas más interesantes de este museo lo constituye una Maqueta sobre la Hacienda Nueva Fresnillo, “que fuera la hacienda de beneficio más grande del mundo ubicada en el Mineral de Fresnillo y de la cual se conserva actualmente la enorme balaustrada exterior con contrafuertes, la antigua entrada y elementos tecnológicos que revolucionaron el mundo industrial como fueron las famosas casa de máquinas de vapor ‘Cornish’, empleadas en el arrastre de tahonas, molinos y en el desagüe de las minas” .

Vale la pena señalar que en este lugar se conservan las dos únicas bombas de vapor el país.
En la biblioteca se encuentran títulos sobre vulcanología, geología y geofísica, así como documentos sobre historia económica de la minería regional.

En la biblioteca se encuentran títulos sobre vulcanología, geología y geofísica, así como documentos sobre historia económica de la minería regional.

MINA DE LAS DOS ESTRELLAS, A INICIOS DEL SIGLO XX

El occidente mexicano - Colima, Nayarit, Jalisco, Michoacán -

En 1995 se inauguro el Museo de la Sal en Coyutlán, Colima. Se inaugura el Museo del Caserío Industrial de Bellavista en Tepic, Nayarit; el rescate comprendió la restauración de la ex-fábrica textil y el caserío obrero. Los trabajos fueron coordinados por investigadores del Centro Regional del INAH en Nayarit y no obstante la participación de este organismo federal, pocos años después de su apertura el museo fue desmantelado, lo que constituye un claro ejemplo de la poca importancia que hasta ahora se le ha dado al patrimonio industrial en relación a las decisiones políticas.

A partir de los primeros años de la década del noventa del siglo pasado, un pequeño grupo de personas de Tlalpujahua, Mich., empezó a trabajar con la idea de rescatar y abrir las puertas de uno de sus monumentos industriales más significativos: la Mina La Dos Estrellas descubierta por Franciso J. Fournier en 1899.

Hoy, a cien años, solo sobrevive un 10% de sus construcciones. Sin embargo aún es posible admirar las oficinas, almacenes, algunas casas y los talleres de mantenimiento: fundición, herrería, pailería, carpintería, modelos, eléctrico “y un bello ejemplo de la tecnología del siglo XIX: el taller mecánico completo”. Se conserva dentro de los talleres una antigua compresora, varias dobladoras y prensas neumáticas, así como una quebradora de gravitación conocida como “la pera”.

Dentro de esta misma área, se localiza la centra eléctrica de 1902, actualmente abandonada, misma que urge restaurar y proteger.

A partir de marzo de 1999, la mina se convierte en el Museo Tecnológico Minero del Siglo XIX. Las áreas que la integran son:
Sala general del museo, ubicada en la Superintendencia.
Salas de exposiciones permanentes y cafetería, localizadas en los antiguos laboratorios químicos, de ensaye y fotográficos.
Auditorio, en lo que fuera el almacén general.
En “la Casa Grande” integrada por las oficinas administrativas de la empresa, la pagaduría y una casa-habitación, alberga ahora varias salas de exposiciones temporales, de minerales y de fotografía.
La visita al museo incluye un recorrido por el Socavón de la Mina, durante el cuál se le da una breve explicación al visitante de la historia de La Dos Estrellas.

A futuro, cuando las condiciones de seguridad y el número de personal lo permitan, se pretende enriquecer la visita al Museo con la apertura de los talleres de mantenimiento.

El museo recibe un promedio 35,000 visitantes por año y se mantiene con un presupuesto mensual de solo $ 12,000.00, mismos que se obtienen por donativos de los visitantes y ventas de artesanías, plantas y minerales. Es administrado por una Asociación Civil “ Rescate Ecológico Cultural Minero” y cuenta con el apoyo del gobierno municipal quien cubre el salario de tres veladores.

Lamentablemente la situación legal del único museo de patrimonio industrial en el estado de Michoacán, es muy incierta. Gustavo Bernal, su director nos ha informado: “cuando la compañía cerró, se formo una Sociedad Anónima en 1963, integrada por el Gobierno del Estado ( 34.2%), el Gobierno Municipal ( 34.2%) y un grupo de 40 particulares. En 1978, en una Asamblea General se solicito la desaparición legal de la Sociedad Anónima y se propuso y acepto su liquidación. Si bien en documentos se aceptó la desaparición de la Sociedad, ésta no se llevo a cabo en la práctica ya que hubo cambio de gobierno y no se procedió a su liquidación”

En este momento urge que se regularice esta situación y se cree una figura legal que le permita al Museo asegurar su patrimonio y recibir el apoyo económico necesario para continuar trabajando en pro de su rescate, conservación y difusión.

En este mismo estado, con una gran tradición cultural, las politicas de gobierno están encamindas a la herencia prehispánica y colonial, sin haberse detenido a ver su patrimonio industrial. En la capital del estado se vive un fenómeno que amenaza con la destrucción total de la herencia de su industria harinera que entre los años 1920 y 1960 se ubico en los antiguos Urdiales.

Víctor Manuel Navarro, mencionar entre los sitios afectados el Molino y la Subestación eléctrica de la Negociación Industrial Santa Lucía (desmantelada en 1979), la empresa Tron Hermanos, Harinea la Michoacana, el Molino el Parayan y la Planta Pinosa.

Navarro asegura que “la arquitectura de corte industrial presente en los antiguos Urdiales es un testimonio edificado de su momento histórico. Cada uno de los edificios estudiados hace aportaciones únicas a la historia de la arquitectura y el urbanismo de la ciudad. Más allá de considerar las aportaciones individuales de cada uno de ellos, creemos firmemente que en sí es el conjunto arquitectónico el que debe conservarse, pues de otra manera, se perderá información valiosa sobre esta etapa histórica, y más que eso, se perderán los espacios edificados que contienen información que sólo es posible conocerla al habitarlos. No bastan los archivos históricos”

El centro de México - Hidalgo, Puebla, Tlaxcala, Distrito Federal

Como ya se menciono es en el centro del país donde encontramos los primeros trabajos en torno al rescate y reutilización del patrimonio que aquí nos ocupa, concretamente en los estados de Puebla e Hidalgo. En el primero ubicamos la labor emprendida por el Museo Nacional del Ferrocarril quien ha partir de la ciudad de Puebla, emprende toda una labor por el rescate de equipo rodante, mobiliario, archivos documentales y gráficos. El museo integrado en la actualidad al Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero, dirigido por la actual presidenta del CMCPI,A.C., conserva uno de los patrimonios industriales ferrocarrileros más importantes del continente.

El IMSS apoyado por la BUAP y el Museo de las Culturas Populares en la capital del país realiza la restauración de ka antigua fábrica textil de Metepec e instala en uno de sus almacenes el Museo Textil de Metepec, en 1988. Desafortunadamente la situación del que fuera uno de los primeros museos industriales del país, es verdaderamente lamentable, ya que en una visita reciente constatamos el abandono en el que se tiene con su consecuente deterioro: goteras, húmedas, paredes llenas de salitre, cédulas y fotiografías en mal estado...

En el estado de Tlaxcala encontramos la restauración de la Fábrica Textil La Trinidad, convertida en un Centro Vacacional del IMSS que alberga al Museo Textil La Trinidad.

Los cuartos de los trabajadores y varias áreas de la fábrica fueron adaptadas como habitaciones del hotel, en uno de los grandes almacenes se encuentran dos restaurantes y una alberca, la capilla continua dando el servicio religioso. Las áreas verdes han sido divididas, algunos son hermosos jardines y otros fueron adaptados para acampar; en estos lugares hay varias albercas que cuentan con un acceso independiente al del hotel.

La presa en la que se almacenaba el agua necesaria para mover las máquinas es ahora un lago artificial en el que el turista puede remar.

Como parte de los atractivos que el Centro Vacacional ofrece se encuentra en su interior el Museo Textil La Trinidad. A través de las áreas que lo integran se hace un recorrido, por el trabajo textil desde la época prehispánica hasta la actualidad, con un énfasis en la transición del campesino al obrero, la llegada del ferrocarril y sus repercusiones, la historia de la fábrica textil La Trinidad hasta llegar a su cierre en 1967. Dentro del espacio dedicado al Museo se conserva la turbina de la fábrica, de la Escher Wyss and Cie. De Zurich

En el mismo estado de Tlaxcala encontramos varias fábricas textiles que han sido remodeladas y reutilizadas, sin tomar en cuenta que se trata de herencias del patrimonio industrial mexicano, entre ellos encontramos la Fábrica La Estrella, propiedad del Mtro. Federico Silva quien la ha transformado en un Taller de Escultura

La Fábrica San Manuel Morcón es uno de los mejores modelos, que se tienen en este estado, de una hacienda fábrica. La Iglesia ha sido restaurada y continua dando servicio. Las casas de los obreros son ahora oficinas gubernamentales. El área de la fábrica ha sido entregada en comodato a la Universidad Nacional Autónoma de México, quien la está acondicionada como campus universitario.

La Fábrica San Rafael Apizaquito es un ejemplo muy interesante de la transición entre un obraje, un molino y una fábrica. Este lugar fue acondicionado, por un político local, como “casa de campo” , sin ningún respeto por su valor histórico. Conserva en su interior una turbina de la J.M. Voith (Maschinenfabrik in Heidenheim a/B. Württemberg). En la actualidad de encuentra semiabandona, por lo que las autoridades municipales están planteando la instalación de un Centro Hotelero- Comercial, que incluya un museo.

La Hacienda y Molino de Jesús fueron convertidas en la década de los ochenta del siglo XX en un Hotel , que poco conserva de su estructura original.

En 1896 se funda el Ferrocarril de Apizaco, uno de los más importantes del país por estar en un punto estratégico entre la ciudad de México y el puerto de Veracruz. En las casas de los trabajadores se instaló el Museo Casa de Piedra, y en los terrenos conocidos como “Santa Rosa” se encuentra en la actualidad un Gimnasio. Se tiene proyectado instalar un Museo Viviente en los talleres del ferrocarril.

En el estado del Hidalgo, Archivo Histórico y Museo de Minería, Asociación Civil (AHMM,A.C.), trabaja, desde hace diecisiete años en el rescate, reutilización y difusión del patrimonio industrial del Distrito Minero de Real del Monte y Pachuca, en el estado de Hidalgo. A partir de 1998 y como una manera de hacer más accesible esta herencia a todas las personas, busca establecer un Corredor de Turismo Cultural basado en el Patrimonio Industrial

A la fecha el patrimonio rescatado por el AHMM,A.C., esta constituido por un Archivo Histórico (1616 – 1970), un Archivo de Concentración ( 1971 – 2000 ), Biblioteca, Hemeroteca, Fototeca y Mapoteca. Así como un Museo de Minería en la ciudad de Pachuca, instalado en las antiguas oficinas de la Compañía Minera de San Rafael, un hospital minero de principios del siglo XX, que en este momento esta siendo restaurado y acondicionado para instalar en él un Museo de Medicina Laboral y un Archivo de Historia Oral, así como un Museo de Sitio en la Mina de Acosta, cuya explotación data de 1727.

La apertura de los dos museos de minería, han dado como resultado un incremento en la consulta de los acervos históricos. La biblioteca y hemeroteca han dado servicio a más de 3,500 estudiantes. Los archivos han servido de fuente primaria de información a 250 investigadores, muchos de los cuales han elaborado sus tesis de licenciatura, maestría y/o doctorado. El Museo de Minería en Pachuca ha recibido 63,120 visitantes y el Museo de Sitio, Mina de Acosta a 51,457.

Los asistentes a los museos, demandan cada día un mayor número de servicios, en especial a la población de Real del Monte, por lo que de manera indirecta esta apoyando el desarrollo económico de la población y el turismo a esta zona.

“En este momento uno de los objetivos primordiales de esta institución es impulsar el Centro de Investigación, con la finalidad de contribuir al enriquecimiento del conocimiento histórico, el reforzamiento de la identidad cultural, la reactivación económica de Real del Monte, al crear nuevas alternativas de desarrollo compatibles con su propia historia (turismo cultural), así como apoyar la educación formal en el estado de Hidalgo, ya que consideramos que la enorme riqueza del patrimonio industrial representa una posibilidad aún no explotada para la consecución de dichos fines.

No obstante ser Real del Monte y Pachuca, municipios que crecieron gracias a la minería, el patrimonio industrial producto de esta actividad no ha sido considerado por lo que toda esta tradición minera, origen de identidad y riqueza cultural de sus habitantes, va perdiéndose debido al cierre de las minas y por el abandono en que se encuentran sus fuentes materiales producto de más de 400 años de historia, con su consecuente deterioro, por lo que consideramos urgente realizar un proyecto global para su rescate, conservación y reutilización.

Basándondose en el conocimiento y experiencia adquiridas por el equipo de trabajo del AHMM,A.C. se ha planteado la creación de un corredor de turismo cultural sustentado en el estudio, rescate, conservación y reutilización del patrimonio industrial minero, tanto en poder del AHMM,A.C., como de la CRMyP, quien se ha comprometido a ir donando sus propiedades históricas a esta Asociación, para coadyuvar en la realización del proyecto”

Así, el proyecto global planteado por esta Asociación Civil, que vive gracias a donativos y becas, incluye el rescate y reutilización de varios sitios industriales. En Pachuca se contempla la Hacienda de Beneficio de San Buenaventura, lugar ideal para que los estudiantes de geología, minería y mineralogía realicen trabajos de campo y para que el turista pueda conocer el sistema de extracción de minerales y beneficio de la plata durante la época colonial y el siglo XIX.

La Mina de Corteza, conserva en buen estado la casa de máquinas, tipo “cornish”, y en este sitio se ha planteado la reproducción de la bomba de vapor instalada en ella durante el siglo XIX, lo que permitirá poder explicar su funcionamiento y sobre todo, la importancia que esta tecnología tuvo para el desarrollo regional.

La Mina San Pedro La Rabia, la más impresionante y completa de las casas de máquinas “cornish” de la zona. En este caso se propone consolidar muros y cubrir la entrada al tiro, instalar paneles explicativos y dejarla como un monumento a la “era del vapor”

En Real del Monte se ha contemplado incluir a la Mina de Dolores, que al igual que la Mina de Acosta inició su explotación durante la época colonial y dejo de funcionar en el siglo XX. En esta mina, además de conservarse una casa de máquinas “cornish”, encontramos un malacate eléctrico y una inmensa horca de metal producto de la introducción, a gran escala, de la electricidad al trabajo minero por los empresarios estadounidenses que explotaron las minas de la región entre 1906 y 1947.

La Mina de Dificultad, de finales del siglo XIX, conserva en buen estado “la casa del tiro”, en su interior se encuentra una horca metálica norteamericana y el único malacate de vapor de todo el distrito. Este mina es ideal para explicar la transición entre el uso del vapor y la electricidad. Fue aquí donde se instaló en 1889 la máquina de vapor más grande del país con 370 caballos de fuerza y justo en este lugar, los norteamericanos instalaron, en los primeros años del siglo XX, la central eléctrica que suministraría energía tanto a las minas como al pueblo de Real del Monte.

La Mina de Dificultad se comunica, a través del tiro, con el Museo de Sitio, Mina de Acosta, por lo que se contempla que los visitantes puedan hacer el recorrido incluyendo ambas minas.

El proyecto planteado por el AHMM,A.C., incluye la visita a otros sitios de patrimonio industrial en manos de particulares , como son las antiguas Cajas Reales, actuales oficinas de la Compañía Minera de Real del Monte y Pachuca. La Hacienda de Beneficio de Loreto, en donde a partir de 1906 el viejo sistema de beneficio de patio o amalgamación fue sustituido por el de cianuración.

Dos sitios importantes heredados por los ingleses que llegaron a la región en 1825 son: la Iglesia Metodista, en Pachuca y el Cementerio Inglés en Real del Monte.

En el Municipio de Huasca se instalaron tres de las más importantes haciendas de beneficio de patio durante la época colonial:
San Miguel Regla convertida, desde 1962 en un hotel, San Antonio Regla fue inundada para convertirla en una presa, lo único que sobresale es la chimenea de la hacienda. Y Santa María Regla que actualmente esta siendo remodelada y acondicionada como hotel, desafortunadamente sin respetar los parámetros establecidos para la restauración de sitios de valor histórico.

En este sentido y ante la falta de conciencia de la importancia del patrimonio industrial, que cada día se pierde más y más, se ha iniciado un registro fotográfico, realizado por Marco Antonio Hernández Badillo , que a partir de la región minera de Real del Monte y Pachuca se extienda al resto del país.

El sur - Oaxaca -

En Oaxaca se está trabajando en la realización de dos interesantes proyectos: la restauración de la Ex Fábrica de Hilados y Tejidos Soledad Vista-Hermosa, con el propósito de convertirla en una Escuela de Artes bajo la tutela del Mtro. Francisco Toledo, quien dio el primer paso al restaurar la hidroeléctrica de la fábrica y convertirla en una escuela-taller de papel.

En este mismo estado, el Municipio de Oaxaca ha planteado un proyecto que busca “integrar, a las actividades turístico-culturales del Centro Histórico de la ciudad al ‘Barrio del Ex Marquesado’, a través de un Corredor Urbano, teniendo como detonador un Nuevo Uso Adaptativo de un Parque en la Antigua Estación Oaxaca del Ferrocarril Mexicano del Sur” ., este parque incluirá: Museo de Sitio, Parque Interactivo de la Ciencia y la Tecnología, Aviario Municipal, y Parque Urbano. Para ello se plantea restaurar y reutilizar el edificio eléctrico, el tanque o depósito de agua “de majestuosa estructura metálica de diseño francés”, la bodega de carga de más de 180 metros lineales, el Anden y la Estación, en la que se encuentra una exposición de fotografías, equipo y material ferroviario.

El proyecto ha tenido la virtud de reunir el apoyo de la sociedad civil. Importante ha sido la participación de los habitantes del barrio, de El Colegio de Arquitectos, el Posgrado de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Oaxaca. Sin embargo su realización se encuentra en peligro. La Estación fue entregada, en calidad de comodato, al Municipio el 27 de julio de 2001, por parte de Ferrocarriles Nacionales de México quien en este momento se encuentra liquidando todas sus propiedades en el país. Por ello el Comité Mexicano para la Conservación del Patrimonio Industrial, A.C., ha solicitado la intervención del Lic. Vicente Fox Quesada, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

El sureste - Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Chiapas –

En este momento el movimiento por el estudio y rescate del patrimonio industrial en México está cobrando más fuerza y ya han empezado a trabajarse otros sitios en el sureste del país, como son el Museo de los Ferrocarriles y el Museo del Henequen en Yucatán, el Museo del Faro en Quintana Roo y el Museo del Café en Chiapas

 

CONCLUSIONES/ REFLEXIONES FINALES

Nuestra experiencia a lo largo de estos años nos deja claro que es la Sociedad Civil quien, hasta ahora se ha interesado por el rescate y conservación del patrimonio industrial, son pocos los casos en los que se ha tenido el apoyo del gobierno o de instituciones de culturales.

Somos conscientes de que la tarea apenas ha iniciado, que tenemos una carrera contra reloj y en ese sentido estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo por lograr que cada día se sumen más personas e instituciones a este gran sueño por salvar y estudiar nuestro patrimonio industrial con la esperanza de contribuir al enriquecimiento del conocimiento histórico, el reforzamiento de la identidad cultural y a la reactivación económica de los lugares en donde alguna vez floreció una industria, al crear nuevas alternativas de desarrollo compatibles con su propia historia.

* Directora del Archivo Histórico y Museo de Minería, A.C. (AHMM,A.C.), Miembro del Consejo Directivo y Representante para Amércia Latina de The International Committe for the Conservation of the Industrial Heritage (TICCIH) y Asesora del Comité Mexicano para la Conservación del Patrimonio Industrial, A.C. (CMCPI,A.C.)
** Subdirector de Museos y Exposicones del AHMM,A.C., Miembro de TICCIH y del CMCPI,A.C.

The Blackwell Encyclopedia of Industrial Archaeology, 1992, preface p.IX citado por Rodríguez Alvarez, María de los Ángeles, en “Un nuevo camino: El Patrimonio Industrial” p. 1 y 2
RODRÍGUEZ Alvarez, María de los Ángeles.- “Un nuevo camino: el Patrimonio Industrial” p. 3 (Inédito)
ALVA MARTINEZ, Ernesto.-Restauración y Remodelación en la Arquitectura Mexicana. México, Comex, 1997. p. 170
I ALVA MARTINEZ, Ernesto. Op. Cit p. 170
ALVA MARTINEZ, Ernesto. Op. Cit. p. 80
ALVA MARTINEZ, Ernesto. Ob. Cit. p. 80
Entrevista realizada a la Mtra. Guadalupe Dávalos, directora del museo de minería. Enero de 2003
DAVALOS, Guadalupe.- Museo de Minería “Don Napoleón Gómez Sada. Fresnillo, Zacatecas” en Arqueología Industrial. Boletín del CMCPI,A.C., No. 5 Enero de 1999. P. 10 - 11
La aplicación de la energía eléctrica a gran escala y el sistema de beneficio por cianuración, aunado a una mano de obra barata y una administración inteligente colocaron a Tlalpujahua como uno de los productores de oro más importantes del país, durante la época porfirista bajo la administración de la Cia. Minera Las Dos Estrellas en El Oro y Tlalpujahua, S.A. con capital franco-inglés. Con la Segunda Guerra Mundial la minería de la región empieza a decaer y en 1938 la empresa pasa a manos de los trabajadores convirtiéndose en una Cooperativa, durante cerca de diez años lograron mantener la mina trabajando pero después empezaron los problemas por la baja del precio del metal en el mercado internacional, el aumento de los costos, la reducción de los obreros, la caída de la producción, las divisiones internas, hasta que en 1957 paralizan su extracción y se empieza a desmantelar la mina, en 1960 continúo el desmantelamiento de los molinos y otras instalaciones.
NAVARRO FRANCO, Víctor Manuel.- “El valor arquitectónico en los inmuebles industriales, el caso de la industria harinera en Morelia, 1920-1960”, ponencia presentada en el Foro sobre Rescate del Patrimonio Industrial, Riqueza Minera y Museos de Mineralogía. Tlalpujahua, Mich., 15 y 16 de noviembre de 2002.
El Museo fue organizado y sigue bajo la coordinación del Mtro. Nicolás Raúl Castro Meza del Centro Regional del INAH Tlaxcala.
El Hotel Calinda
OVIEDO Gámez, Belem. “
Las imágenes que ilustran esta ponencia son parte de este proyecto
CORRES Tenorio, Gerardo.- ¡110 años de caminos de fierro en Oaxaca...” La antigua Estación del ferrocarril mexicano del Sur, detonador de la Conservación del Patrimonio y de integración Histórico-Cultural del Barrio del Ex Marquesado a la dinámica del Centro Histórico”. En Arqueología Industrial, boletín del CMCPI,A.C. No. 10. Pachuca, Hgo., 2003 p. 23
 
 
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