Actualidad
 Reportes
 Encuestas
 Interactiva
 Enlaces
 ONPE
 JNE
 Trasparencia
 Reniec
 Reporte  
30 de setiembre del 2002
Pastor evangélico candidato a la alcaldía de Lima
Felipe Medina: "muchos se basan en la publicidad que hacen en los medios, nosotros no tenemos recursos, nuestra campaña se basa en la conversación persona a persona".

En este artículo

"Habrá un justo que gobierne entre los hombres"

"Se podría decir que nada bueno había en mi"

"Este es un sitio de inmoralidad"

"Voy a gobernar en el temor de Dios"

El pastor Felipe Medina Girón confía en que Dios lo iluminará y lo bendecira con el triunfo. Alexa Vélez, de Entre Líneas lo acompañó en un recorrido espiritual esta semana.

agenciaperu.com

En un salón estrecho y casi vacío de San Juan de Lurigancho, la estruendosa voz del locutor radial presentaba a un candidato a la alcaldía de Lima: "señoras y señores, tengo a bien presentarles a Felipe Medina, a ver esas palmas, con fuerza chicos", clamaba el hombre. Se escucharon tres aplausos.

Felipe Medina Girón, el aspirante al sillón municipal, es pastor evangélico de la Iglesia Cristiana Los Hermanos Libres y líder del partido Reconstrucción Democrática. Invocando a Dios en aquel local, él espera fervientemente que Jesús lo conduzca a la alcaldía, puesto que aceptaría sacrificadamente.

"Oh Dios, tú sabes de nuestros corazones, sabes que estamos postulando en esta oportunidad. Queremos, Señor, verdaderamente llevarnos esta carga si tu lo permites, que esta en el sillón municipal para poder trabajar por ellos, Señor. En el nombre de Jesús te lo prometemos", reza la proclama de Medina.

Con la campana como símbolo, el reducido grupo de fieles que se congregó en el local de San Juan, vienen realizando una campaña por todo Lima a voz en cuello y con banderola en mano, bajo un mismo cántico: "campanero, campanero, din don dan, din don dan, marca la campana, marca la campana, de solución de solución".

"HABRÁ UN JUSTO QUE GOBIERNE ENTRE LOS HOMBRES"

"En segunda de Samuel, capítulo veintitrés, dice: habrá un justo que gobierne entre los hombres, que gobierne en el temor de dios, ¿usted cree que es esa persona?" se pregunta el pastor Felipe Medina quien, dicho sea de paso, está convencido de que su misión en la tierra es gobernar la ciudad de Lima.

"Yo puedo creer que soy esa persona, aunque yo no debería decirlo porque no quiero que nadie piense que quiero entrar en orgullo. Ante los ojos de mi Señor puedo decir que si soy yo esa persona que voy a gobernar en el temor de Dios", afirma.

Pese a su confianza, las más recientes encuestas lo condenan en el rubro de los "otros", el de los "condenados" al olvido. Pero ni él, ni sus seguidores se amilanan por ello, y aseguran que el pastor Felipe sí figura en las encuestas, pero nadie lo ve porque "está en espíritu".

Además, como todo esto se trata de una misión, la campaña del pastor Medina es austera y laboriosa. De hecho, él mismo la ha bautizado como la "campaña hormiga".

"Muchos se basan en la publicidad que hacen en los medios, nosotros no tenemos recursos, nuestra campaña se basa en la conversación persona a persona. Como las hormigas, el nuestro es un trabajo laborioso, pero va a dar su resultado" dice muy seguro.

Incluso, Felipe Medina, militante de la "Iglesia Cristiana Los Hermanos Libres" no comienza un día de recorrido sin antes elevar una fervorosa plegaria municipal al señor.

"Orando con hermanos en la calle, oramos por nuestro país, oramos por Lima. Bendice las elecciones. Queremos un gobierno justo. Cuando los justos gobiernan el pueblo se alegra, bendícenos en esta hora, en el nombre de Jesús, amen", reza su plegaría de presentación, declamada en plena calle, y entre cada casa que visita, porque el pastor cumple lo que pregona, y el mismo se encarga de visitar a los que serán los votantes.


"SE PODRÍA DECIR QUE NADA BUENO HABÍA EN MÍ"

El pastro Medina en La Victoria, donde no pudo evitar el robo a su asesora de campaña.

Felipe Medina Girón nació en Huancayo pero vino a vivir a Lima a los cuatro años de edad. Creció, como la gran mayoría, bajo una familia católica. Estudió derecho en la Universidad San Martín y ahora, a sus cuarenta y siete años, confiesa que sólo conoció a Dios hace poco más de una década, cuando abandonó el catolicismo y se volvió protestante.

"Llevaba una vida normal de cualquier chico palomilla, que siempre le gustaba tomar sus cervecitas, iba a la fiestas, un chico enamorador, se podría decir que nada bueno había en mí", recuerda.

A los treinta y tres años, coincidiendo con la edad de Cristo, decidió unirse a la comunidad evangélica Los Hermanos Libres.

Aunque su entrenamiento como pastor, y su carrera de abogado, no le han dejado tiempo para el amor, Felipe Medina se arriesga a describir a la mujer de su vida: "primeramente, una mujer temerosa de Dios, una mujer que ame más a Dios que a mi, una mujer con los atributos que Dios quiere también, que sea una mujer idónea o sea con mucha humildad, con mucha sencillez, con mucha inteligencia para poder dedicarse en un futuro a su esposo".

"ESTE ES UN SITIO DE INMORALIDAD"

Hace poco, acompañamos al pastor Medina ha realizar un breve recorrido por un de los lugares más impíos de la ciudad, lleno de carteles que llaman al sexo y desorden público: La plaza San Martín de noche.

Allí, con uno de los cines para adultos más conocido como telón de fondo, el pastor inició su proclama: "la palabra de Dios nos dice que si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasan y he aquí las cosas son hechas nuevas. La persona que conoce a Jesús va a ser cambiada totalmente, su vida pasada va ha quedar en el olvido".

Pero, mirando su alrededor con benevolente indignación, el pastor Felipe Medina se convence cada vez más de que en su rebaño no hay lugar para las ovejas descarriadas, y sostiene, muy firme, que tiene la formula para erradicar la prostitución de las calles de la capital del Perú.

"Nosotros, en nuestro plan de gobierno, tenemos la creación de centros de rehabilitación para estas personas. No solamente para las prostitutas, sino también para los delincuentes. En estos centros serán rehabilitados y se les enseñara un trabajo", asegura.

Y por si alguno, pese a todo, cae en el pecado, el pastor Medina ha cavilado la creación de "una ordenanza donde se prohíba que en el Centro de Lima copulen esta clase de personas. Eso si, desde el primer día vamos a impedir que estén en el damero de Pizarro".

Además, Medina amenaza con desterrar a todos los cines que exhiben películas pornográficas del Centro Histórico: "hay que ver de erradicar esto, este es un sitio de inmoralidad, es un sitio donde se fomenta películas pornográficas y donde entran menores de edad, es una preocupación que cines como estos existan por lo menos en el Centro de Lima", declara.

Sin lugar a dudas, los valores son la prioridad en la propuesta edil que encabeza el movimiento de Medina Girón. Por ello, él propone apoyar la nueva sociedad en la Biblia y en el Manual de Carreño, y convertirlos en lecturas escolares obligatorias.

"El Manual de Carreño, la palabra de Dios y la educación cívica implantada en los colegios nuevamente van a ayudarnos. No se si es posible con las personas mayores de edad, pero si en los niños que son el futuro. Ellos serán reenseñados con los principios fundamentales que deben regir la conducta de un ser humano" asegura.

Otro problema que acusa Lima en la actualidad, el de la seguridad ciudadana, no intimida a Medina. Tanto así que el candidato realizó otro recorrido, y esta vez llegó a la calle Renovación, en La Victoria, para hacer llegar a sus vecinos su doctrina.

Sin embargo, en esta oportunidad, descubrió que en Renovación el diálogo no solucionará nada. Medina Girón no pudo evitar que un hábil y joven ladrón arrebatara el celular a su asesora de campaña.

Para solucionar el problema del tráfico vehicular, el pastor pretende resucitar, como lo hizo Jesús con Lázaro, el tren eléctrico.

"Estamos en tratativas y se va a hacer convenios con una organización italiana o francesa para poder terminar el tren eléctrico. Tenemos también al BID, vamos a tocarles las puertas para que nos ayuden", afirma.

El pastor Felipe Medina está convencido que Dios lo bendecirá con el triunfo, y que su espiritual partido, conocido entre sus fieles como el "león dormido", sorprenderá a los electores como ocurrió con Fujimori en 1990.

"Nos dicen el león dormido porque nosotros somos una gran cantidad" asegura, "el pueblo evangélico, que hasta ahora no ha participado de una forma efectiva en alguna elección. Este león que no ha participado, si se levantara, daría muchas sorpresas" agrega seguro de su poder.

 

    Más en Reportes Elecciones 2002


Informes sobre esta sección | Publicidad en esta sección

Derechos Reservados © 2002 / agenciaperu.com / Lima - Perú