El
sencillo Juan Velit y la pesada herencia de Montesinos
Juan Velit
Granda, el primer civil que se hace cargo de los servicios de Inteligencia
del Perú conversó con Cecilia Valenzuela en Entre
Líneas. Historiador, catedrático y miembro activo
de Perú Posible, Velit Granda explicó casi ingenuamente
cómo piensa desarrollar su trabajo en el Consejo Nacional
de Inteligencia (CNI), que cumplirá las funciones del SIN.
Aseguró, eso sí, que no tendrá su Pinchi Pinchi.
Entrevista Cecilia
Valenzuela / agenciaperu.com
Imagino que
después de haberse presentado en varios programas de televisión
y de radio se retirará, como cabeza de un servicio de inteligencia,
a vivir una vida mucho más monacal.
Mucho más
privada. Siempre he tenido una vida privada y, evidentemente, menos
pública. Creo que la naturaleza del trabajo del Jefe de Inteligencia
es siempre un poco reservarse, estar medianamente en la sombra.
Usted hereda
la dependencia del Estado menos prestigiada, la gente asocia al
SIN con corrupción. ¿No es un tremendo peso?
Durante el gobierno
de Valentín Paniagua, y ya avanzado el gobierno de Alejandro
Toledo, el SIN -hoy día el Consejo Nacional de Inteligencia-
ha tenido a dos directores que son respetables profesionales, militares
ambos: el general Juan Campos Luque y el almirante Alfonso Panizo.
Ambos, creo, de alguna manera han ido desbrozando la maleza, pero
no lo suficiente.
Usted es
el primer civil que dirige esa entidad. La gente se pregunta cómo
va a hacer un civil para llevar las riendas del Servicio de Inteligencia.
Hay una corriente,
que no sólo es latinoamericana sino universal, de desmilitarizar
los ministerios de Defensa y los servicios de Inteligencia. Casi
todos, me atrevería a decir, los directores de Inteligencia
son civiles y en muchas partes intelectuales y académicos
ligados al mundo universitario. Sucede lo mismo en Argentina, tengo
información que también en Colombia y Alejandro Toledo
al ponerme a mí al mando del Consejo Nacional de Inteligencia
no hace otra cosa más que cumplir la promesa que hizo durante
la campaña electoral.
¿Pero
cómo va a hacer para coordinar? Porque, en términos
prácticos, su puesto no es como el que tenía Montesinos
de jefe del sistema de inteligencia. Usted va a ser una suerte de
coordinador entre los demás jefes de Servicios de Inteligencia
que sí son militares y que pertenecen a las Fuerzas Armadas
y a la Policía Nacional. ¿Cómo va a hacer usted
para no sólo coordinar con eficacia, con armonía,
sino, sobre todo, darse cuenta cuando le están brindando
información incompleta?
Hay cuatro servicios
de Inteligencia de las Fuerzas Armadas y también de la Policía
Nacional, la chancillería también tiene el suyo y,
entre otros, los ministerios de Economía y de Educación.
El trabajo del Consejo de Inteligencia es coordinar estos servicios
de Inteligencia. Yo voy a poner todo el esfuerzo de recoger este
proceso de heurística de la información y mi trabajo
será llevarle esta información al Presidente de la
República para que él esté informado adecuadamente
a la hora de tomar decisiones. Sin lugar a dudas existe todavía
ese nivel de sospecha. Lo que voy a hacer es el esfuerzo de rescatar
la mayor cantidad de información de todos, no sólo
de las Fuerzas Armadas.
Pero el esfuerzo
sólo no basta habrá que rodearse también de
profesionales capacitados y con experiencia.
Por cierto,
hay que rodearse de profesionales y no sólo de civiles. También
hay muchos militares honorables en este momento. Yo creo que todos
los peruanos sufrimos un proceso que deterioró y ulceró
el país y que, como lo dijo el New York Times en un editorial
en 1998, "un grupo de ladrones han robado al Perú".
Ese grupo de ladrones destruyó los niveles de credibilidad.
Y estaban
refugiados, aglutinados y trabajaban en el Servicio de Inteligencia,
fundamentalmente.
Y desgraciadamente
el gran sector de donde ellos irradiaban sus perversidades era el
Servicio de Inteligencia.
Cierto, pero
al margen de los malos -que por cierto ya están casi todos
donde deben estar, es decir tras las rejas- un servicio de Inteligencia
espía, trama cosas, vigila a amigos y a enemigos. ¿Cómo
va a hacer Juan Velit eso? La mayoría de personas, propias
o ajenas a su partido y de la oposición, coinciden en que
usted es un demócrata y además un hombre probo. ¿Cómo
puede usted desarrollar ese trabajo?
Primero hay
que explicar que gran parte de los servicios de Inteligencia fueron
satanizados durante la época de la Guerra Fría...
... pero
ahora hay una peor, mucho más sorda.
Y mucho más
sórdida, evidentemente. En el Perú se llegó
a niveles absolutamente increíbles. Por eso quiero explicar
que nosotros vamos a buscar información. El 80 por ciento
en cualquier servicio de Inteligencia del mundo encuentra la información
porque ésta es abierta.
Está
en los periódicos, la prensa, la radio.
Está
en los periódicos, en la radio, la televisión, en
la opinión. Hay un tratadista que se llama Sherman Keith
y él dice que siempre hay que salir a las calles a olfatear
y a hurgar qué es lo que habla el mozo, el taxista y la gente
en la calle.
Pero el problema
es el otro 20 por ciento.
Hay un 20 por
ciento que es información que está dando vueltas y
que hay que buscarla. Se buscará está información
por los canales democráticos. En eso no tenga la más
mínima sospecha. Tenga la absoluta convicción que
nunca se va a utilizar un instrumento o un argumento para penetrar
la privacidad de las personas.
Además
va tener que hacer usted contrainteligencia, es decir desinformar.
¿Cómo va a soportar eso?
La contrainteligencia
es precisamente preservarse de lo que hacen los servicios de Inteligencia
de otras naciones en el país. Lo que tenemos que hacer es
un muro de contención para que estos servicios no penetren
y estos secretos, porque todos los países tienen información
y material privado que sólo les pertenece a ellos y a su
Estado, se mantengan a salvo. Los otros países van a buscar
y van a hurgar para saber esa información, el trabajo nuestro
es precisamente evitar que los mismos tengan acceso a nuestro trabajo.
¿Vamos a desinformar? El término no es desinformar,
sino, utilizando un eufemismo, vamos a dar una información
simplemente general y los detalles nos lo guardaremos.
Montesinos,
y no lo estoy comparando a él, prácticamente vivía
en el SIN porque me imagino que las 24 horas no alcanzan para un
trabajo de inteligencia en el Perú ni en cualquier país
de situaciones como las que nosotros vivimos. ¿Usted va a
vivir en el CNI?
No, yo no voy
a vivir en el CNI. Montesinos vivía 20 horas en el SIN porque,
de ese tiempo, creo que media hora le dedicaba al Perú y
en las otras diecinueve y media hacía sus negocios privados.
Eso es cierto porque, por ejemplo, en el conflicto que desgraciadamente
tuvimos en el Ecuador, no hubo Inteligencia para adelantar información.
El aniversario
se cumple exactamente en estos días.
Es un aniversario
para nosotros nefasto, triste porque gran parte de nuestra juventud
desgraciadamente perdió la vida para un hecho en el cual
el Perú no se había preparado, y fuimos casi desarmados.
Por eso digo que no se cumplió con la misión de un
servicio de Inteligencia y se tuvo que enfrentar un conflicto de
esa envergadura.
Entonces
no va a vivir usted en el CNI.
No, no voy a
vivir ahí pero voy a pasar la mayor parte de mi tiempo ahí.
¿Y
va a tener su Pinchi Pinchi?
No, no voy a
tener ninguna Pinchi Pinchi (risas).
Usted es
miembro militante del partido Perú Posible. ¿Cómo
va a hacer para mantener la objetividad que necesita para no sesgar
cuando la información vaya a favorecer a la oposición?
Le voy a pedir
a la población que tenga confianza en mí. Soy un militante
de Perú Posible pero antes soy un funcionario del Estado
peruano y le sirvo al Perú para que en la toma de decisiones
estemos suficientemente bien informados para que las decisiones
que se tomen sean las más adecuadas para el Perú.
Que en ello haya una total convicción.
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